viernes, 6 de noviembre de 2015

Noche estrellada




Es de noche, todo duerme
callan los surtidores,
y mi alma es un surtidor despierto.
Y el motor de la heladera
me acosa con su ronroneo obsesivo
recordándome
que mañana será otro día
y tengo que hacer compras
para que no parezca una heladera de soltero.
La misma noche
de luna
que hace blanquear los árboles
Y mi alma es un árbol
Sí, tengo que terminar los árboles
con pelo
El pelo brilla bajo la luna
Y el eclipse bulle
como mi sangre espesa
Y las piernas se cansan de no andar
Y la voz de no cantar
Una noche como esta
la tuvo entre sus brazos
la besó tantas veces
bajo el cielo infinito.
La misma noche que hace
blanquear los corazones
Ya no la tiene consigo
De otro será, su pelo, su cuerpo claro
su alma no está contenta
por haberla perdido
Serán los últimos versos
que ya escribió
Llegarán nuevos
Brillantes como alarido
Nadie la quiso
como esas tantas palabras
la han querido.
Nunca tantos suspiros
ante tantas letras.
Y el motor sigue implacable
Y recuerda, sí,
que mañana muere la noche
y la heladera se llena
y todo se vuelve a repetir
Parecido, cíclico.
Como bien sabían
“Los arduos alumnos de Pitágoras
Los astros y las noches vuelven cíclicamente.
Los átomos fatales repetirán la urgente
Afrodita de oro, los tebanos , las ágoras...”


                                 B.J     

Remedando a Neruda en “ Poema 20” y citando a Borges en “la Noche Cíclica”




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