viernes, 12 de febrero de 2016

"¡Con asesinos no nos acostamos!"


Osvaldo Bayer con las actrices de Las Putas de San Julian, en version libre de Ruben Mosquera


Nos cuenta Felipe Pigna en su libro " Mujeres tenían que ser" :

En 1922, al concluir las operaciones dirigidas por el teniente coronel Varela contra los obreros y peones rurales santacruceños, a modo de “gratificación por los servicios prestados”, los soldados que esperaban su reembarque hacia Buenos Aires fueron llevados a los prostíbulos de las ciudades portuarias:
“Se reunió a los soldados, se le hizo poner en posición de descanso y se les explico que iban a ir al prostíbulo en tandas (…) Las cosas se organizaron bien porque previamente se mandó a decir a las dueñas de los prostíbulos que a tal hora iba a ir la primera tanda de soldados para que tuvieran listan a las pupilas. En San Julian se a viso a la Paulina Rovira, dueña de la casa de tolerancia La Catalana.
Pero cuando la primera tanda de soldados se acercó al prostíbulo, doña Paulina Rovira salió presurosa a la calle y converso con el suboficial. Algo pasaba, los muchachos comenzar a ponerse nerviosos. El suboficial les vendrá a explicar: algo insólito, las cinco putas del quilombo se niegan. Y la dueña explica que no las puede obligar. El suboficial y los conscriptos lo toman como un insulto, una agachada contra los uniformes de la Patria. Además, la verdad es que andan alzados. Conversan entre ellos y se animan. Todos en patota, tratan de meterse en el lupanar. Pero ahí salen las cinco pupilas con escobas y palos y los enfrentan al grito de “¡asesinos!¡porquerías!, con asesinos no nos acostamos”[1]

Las cinco mujeres fueron metidas en un calabozo, pero como el oficial a cargo en la zona no quería mas escándalos, finalmente las liberaron. La investigación le permitio a Bayer recuperar  para la historia los nombres de quienes “cerraron sus piernas como gesto de rebelión”:

Los diremos con la filiación policial tal cual aparecieron en los amarillos papeles del archivo: Consuelo Garcia, 29 años, argentina, soltera, profesión: pupila del prostíbulo La Catalana; Angela Fortunato, 31 años, argentina, casada, modista, pupila del prostíbulo; Amalia Rodriguez, 26 años, argentina, soltera, pupila del prostíbulo; Maria Juliache, española, 28 años, soltera, 7 años de residencia ne el país, pupila del prostíbulo, y Maud Foster, inglesa, 31 años, soltera, con diez años de residencia del país de buena familia, pupila del prostíbulo.
Jamas creció una flor en las tumbas masivas de los fusilados, solo piedra, mata negra y el eterno viento patagónico.  Están tapados por el silencio de todos, por el  miedo de todos. Solo encontramos esta flor, este gesto, esta reacción de las pupilas del prostíbulo ”La Catalana”. El 17 de octubre de 1922. El único homenaje por tantos obreros fusilados”[2]





[1] Osvaldo Bayer. Los vengadores de la Patagonia trágica, Galerna, Buenos Aires, 1972, tomo 2, pag. 358
[2] Ibidem pag. 359
http://www.aurorafundacion.org/?Las-putas-de-San-Julian



Pigna, Felipe: Mujeres tenían que ser , Buenos Aires. Planeta, 2011


                                                               







No hay comentarios:

Publicar un comentario