viernes, 23 de junio de 2017

Un cielo lleno para mi tío Carlos

                                       
Viernes 2 de junio


                                             
                                           


Mi tío Carlos tenía un cuartito en la casa de mi abuela , lleno de cosas y cositas: bolitas de vidrio de colores, naipes, fotos antiguas, mucho polvo, estantes llenos, cajones con interior de paño rojo, herramientas, objetos que ni sabía que eran . Cuando íbamos  a lo de la abuela Tina, después de almorzar, íbamos con mi hermana y mi tío al cuartito a revisar todo. Me acuerdo que tenía una araña embalsamada, de Brasil, con ojitos creo que de vidrio, nos la regaló , estaba en una cajita de cartón, tenía el cuerpo medio achatado, como aplastado. Mi tío abría los cajones y hacía ruidos con la boca como si chirriaran, y ponía un gesto como que allí había un misterio. Siempre comentaba algún dato curioso o historias extraordinarias. También le salía muy bien el maullido del gato. 
El tío Carlos tenía un telescopio, no sé si aún lo tiene, y yo que amaba el Principito, fantaseaba encontrarlo en una estrella. Él me enseñó a reconocer satélites y otras detalles del cielo.
También recuerdo cuando jugaban a ser novios con la tía Susi y fingía que le daba un beso, aunque yo me daba cuenta que no era verdad.Todo esto fue en mi niñez. 
A los veintipico , ya en Bellas Artes, trabajé en su ferretería. Lo apasionaba el trabajo, era muy detallista, exigente, con humor ácido. A veces discutíamos un poco acaloradamente. Siempre dice que soy muy trabajadora y cuenta que barnicé muchos estantes y cajoncitos de la ferretería.
Con los años lo veía casi siempre en año nuevo, cuando se reúne toda la familia. A las 00 hs del festejo esperábamos su pirotecnia, hubo veces que era un pequeño arsenal. La manipulaba con una seriedad pasmosa.
Generalmente sé de él por mi madre. No lo vi por dos años, faltó su pirotecnia  esos dos 31, creo que un par de años atrás tampoco trajo, capaz enterado de las campañas para detener la costumbre.
Lo vi hace un mes aproximadamente, en el hospital, está muy enfermo, cuando fui a saludarlo todavía se lo veía bien, recién operado. Tengo tristeza y bronca de los mundos que se desintegran y se apagan tan pronto. Una vida muy dura en cuanto a su salud, pero siempre adelante. 
Desde esta noche triste te dedico todas las estrellas y sus misterios, aviones , que te apasionan, y un cuartito lleno de  maravillas.



                    



Escribí y pinté lo de arriba el viernes 2 a la noche, en realidad a la madrugada del sábado, más o menos entre la una y media y dos y media de la mañana. Al otro día me enteré que mi tío había muerto, más tarde supe que a las dos y media de la mañana, y pensé que era algo misterioso y mágico, como sus historias.
a.c   
                                                                                                                                                   

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